Cartelera: Robin Hood

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Robin Hood Robin Hood

El regreso a la aventura épica juntos de nuevo el director Ridley Scott y el actor Russell Crowe 10 años después de ‘Gladiator’ podría hacer pensar en una especie de particular homenaje conmemorativo a la aclamada superproducción de romanos que le valió el Oscar a Crowe, y el de mejor película.

Por suerte, esta versión de ‘Robin Hood’ posee entidad propia y también algunas similitudes con aquella, en la manera de rodar las batallas por parte de Scott o en ese Rey Juan (Oscar Isaac) muy bien caracterizado, pero también con un indudable parecido en su caracterización al emperador Cómodo (Joaquin Phoenix) de ‘Gladiator’. Y es que la leyenda de Robin de los bosques, a finales del siglo XXII, tiene unos iconos y elementos narrativos muy identificables y, por lo tanto, muy arraigados en el imaginario popular.

UNA PAREJA DE CUARENTONES

En comparación, ‘Robin Hood’ contiene menos épica, pero gana en sentido del humor y en su apartado romántico. Un aspecto fortalecido por el hecho de que interpretando a Lady Marian esté una actriz con carácter y personalidad como es Cate Blanchett, y naturalmente su Lady Marian es mucho más independiente y emprendedora, lejos de la clásica doncella desvalida en apuros. Lo que nos lleva además a reflexionar sobre la curiosidad de tener a una pareja de cuarentones (Russell Crowe, 46 años; Cate Blanchett, que cumple 41 el viernes 14 de mayo) con gancho para atraer precisamente a un público potencialmente joven, el que llena las multisalas.

Un romance potenciando este progresivo acercamiento sentimental entre los dos sobre todo por medio de las miradas. De lo bien que funciona está lo que podría haber sido una de las escenas más cursis y típicas, la de Lady Marian y Robin dando un paseo en caballo (a solicitud de Sir Walter Loxley, Max Von Sydow, emocionante presencia a sus 81 años, 84 en la ficción de la película), para que las gentes del lugar los vean juntos. Unas secuencias que sin embargo arrancan muy buenos momentos, entre ellos uno de los más divertidos de la película al presentarse Robin como el señor de Loxley ante sus compañeros, Little John y demás.

Y, ¿Qué se puede destacar más sobre esta versión de ‘Robin Hood’?

Uno. Desde su concepción, la idea era realizar una adaptación de las aventuras del arquero de Sherwood alejada a las más convencionales y conocidas. Incluso se habló en un primer momento de que podría centrarse en su eterno rival y villano, el sheriff de Nottingham, presentándolo cómo alguien menos malvado y más humano de lo que la narrativa popular lo ha retratado a lo largo de los siglos, o en las mismas producciones de Hollywood. Había enconteces una voluntad por alejarse de los terrenos más (re)conocibles de la leyenda. Así que encontraremos a todos los personajes vinculados al mito, ¡claro que sí!, pero también sorprendiendo por la mayor o menor relevancia que pueden tener y cómo porque sus roles y destino que, en un principio (y empezando por la inesperada muerte de uno de los personajes imprescindibles de la leyenda hacia el inicio), no parecen ajustarse a lo que comúnmente conocemos. Incluso el principal enemigo de Robin no es el Rey Juan, y mucho menos el sheriff de Sherwood, sino los franceses. (2).

ESTUPENDA AVENTURA DURANTE LA MAYOR PARTE DEL METRAJE

Y, dos. Ridley Scott hay ha anunciado su predisposición a rodar una segunda parte. Por un lado significa que los responsables de ‘Robin Hood’ confían plenamente en su película; por otro, que se ha quedado en el tintero mucha historia que contar. Porque este ‘Robin Hood’ lo que nos narra básicamente es los orígenes de la leyenda. Esto es exactamente cuando su protagonista aún era Robin de Longstride, y todavía no Robin Hood. Pero, ¿es un espectáculo al nivel esperado? ¿Consigue aunar calidad y comercialidad? Evidentemente cada espectador tendrá su opinión que decir al respecto, pero la mía es contundente: Sí.

Sí, y matizo. ‘Robin Hood’ es una magnífica película durante prácticamente tres cuartos de su metraje. Y sin escatimar escenas de acción y momentos espectaculares, se concentra en extraordinarias interpretaciones, en una puesta en escena de Ridley Scott que es de lo mejor que ha rodado en casi dos décadas. La escena con los cubiletes, y en la que además Robin conocerá a Ricardo Corazón de León, es extraordinaria; así como algunos pasajes entre Lady Marian y Robin. Y el guión (original de Brian Helgeland, pero con una amplia intervención y cambios por parte del mismo Ridley Scott) no sólo está muy por encima de la mediocridad a la que se ha acomodado Hollywood sino que contiene una adecuada progresión dramática, y es excelente con escenas realmente memorables y diálogos y réplicas brillantes, ingeniosos (particularmente, los diálogos entre el rey Juan y su anciana madre, Eileen Atkins). Es, para entendernos, cómo si estuviéramos ante uno de los más cuidados episodios de alguna de las más celebradas series de la HBO, y además, dando algunos giros sorpresivos a un material tan sobradamente conocido.

A ello le añadiré el tener a Danny Huston o William Hurt como secundarios de lujo, o la perfecta ambientación, eminentemente rural, capaz de meternos entre los bosques franceses o en la campiña y costas inglesas, y ofreciéndonos buenos retazos de lo que debía ser esa vida durante la época medieval, o la pesadísima carga que suponían los impuestos para su diezmada población o los mismos señores feudales. En este apartado, cabe recordar que las Cruzadas fueron una empresa totalmente ruinosa (y de resultados discutibles), que hizo mella en los países que participaron, y ‘Robin Hood’ no evita poner énfasis en señalar este dato histórico. Hay realismo y cierto rigor histórico, pero también utilizado a las conveniencias de la ficción.

¿EL DESEMBARCO DE NORMANDÍA?

Y los guiños al buen cine de ayer, hoy y siempre, prosiguen. Las letras iniciales explicativas, escritas sobre un pergamino y leídas con voz en off, que nos retrotraen al clásico sabor del género de aventuras del Hollywood dorado, desde el cine mudo hasta los 50, nos preparan para un puro espectáculo y entretenimiento (‘Robin Hood’ tampoco pretende engañar a nadie) en la tradición de lo mejor de Hollywood. Posteriormente, otro montaje, con las brutales recaudaciones de impuestos por parte del terrible Godfrey (Mark Strong), con superposiciones de escenas y mapas ardiendo, nos remite a esa manera de contar también de manera tan clásica. Sin perjuicio de la modernidad de la narrativa a la que se amolda en general ‘Robin Hood’.

Pero, también se llega a un punto donde la estupenda película que ‘Robin Hood’ podría haber sido da un punto de inflexión y empieza a decaer (desde el discurso de Robin ante el Rey y los nobles). Es entonces cuando el guionista, el director o alguno de los productores o de los responsables del filme, se dan cuenta de que al fin y al cabo ésta es una superproducción de aventuras para intentar atiborrar las salas y “darle al público lo que quiere”, y deciden olvidarse de los guiones al estilo HBO, del perfil de personajes o sorprendernos con algo realmente nuevo para dar paso a las secuencias de acción. Verán el ruín ataque a un poblado (y con las mujeres, niños y ancianos encerrados en un cobertizo y a punto de ser quemados vivos, recordando el holocausto antisemita llevado a cabo por los nazis), y momentos de acción que culminarán en un desembarco en una playa (1), espectacular y efectivo, con unos efectos de sonido apabullantes y que recuerda a, ¿lo adivinan?, ‘Salvar al soldado Ryan’, aunque cambiando las armas y uniformes de la II Guerra Mundial por los del medievo. Y un Ridley Scott que se muestra especialmente cómodo escenificando la brutalidad, la violencia.

Pero aquí empieza la acumulación de tópicos, de acelerar los desenlaces y hacer que los personajes vuelvan a sus estereotipos de buenos y malos, sin más matices. También nos devuelve al Ridley Scott más efectista, y menos interesante en su manera de rodar, recurriendo a cámaras lentas gratuitas y todo aquello que, supuestamente, debería “impactarnos” o “dejarnos con la boca abierta”. Conduciéndonos hasta un final, ya muy reconocible, donde el estupendo sabor de boca que podría haberme dejado este ‘Robin Hood’ se queda únicamente en bien. Aún así, totalmente recomendable.

(Fuente: Cinempatía)


CARTELERA: 25 - JUN - 2010

TOY STORY
      Censura: 15 AÑOS
      Horarios:      
MILENIUM PLAZA 
12h50
15h35
18h25
21h15

MALL DEL RIO
15h30
18h15
21h00



TOY STORY
      Censura: TODO PÚBLICO
      Horarios:      
MILENIUM PLAZA 
11H20
13H40
15H55
18H10
20H25

MALL DEL RIO
11H30
14H00
16H15
18H30
20H45



SEX AN THE CITY 2
      Censura: 18 AÑOS
      Horarios:      
MILENIUM PLAZA 
18h00

MALL DEL RIO
15h45



BRIGADA A: LOS MAGNIFICOS
      Censura: 12 AÑOS
      Horarios:      
MILENIUM PLAZA 
15h30

MALL DEL RIO
13h10



EL REGRESO DE LA NANA MÁGICA
      Censura: TODO PÚBLICO
      Horarios:      
MILENIUM PLAZA 
11H30
13h20



PRINCIPE DE PERSIA
      Censura: 12 AÑOS
      Horarios:      
MILENIUM PLAZA 
11h40
14h10
18h40
21h05
11h00

MALL DEL RIO
10H55
15H55
20H40



ENAMORATE DE MI 
      Censura: 15 AÑOS
      Horarios:      
MILENIUM PLAZA 
14h15
16h30
20h45
 

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