Sobrepeso volvió. La banda cuencana, que hace seis años se separó, regresa con sus acordes a las tarimas de la capital azuaya. Es el grupo más esperado del concierto Cuenca, Sonidos y Rock que será mañana en el coliseo Mayor. Las entradas cuestan USD 5 y lo recaudado irá en beneficio de la Fundación Jefferson Pérez.
Sonidos y rock
Entre las bandas que tocarán el sábado en el festival están Basca, Los Zuchos del Vado, La Doble, Selva Negra. Los asistentes al concierto pueden hacer donaciones de ropa, medicinas, vituallas y artículos de primera necesidad
El concierto es apoyado por la Prefectura del Azuay, el Municipio de Cuenca, la Federación Deportiva del Azuay, el Ministerio de Inclusión Económica y Social.
La banda grabó tres discos y dos más en conjunto con otras agrupaciones nacionales durante sus nueve años de trayectoria. Sobrepeso completó su formación el pasado fin de semana cuando Pablo Íñiguez, vocalista, regresó tras seis años en España. Renato Zamora, guitarrista y coro, volvió hace dos meses de la Argentina.
Su primer ensayo fue a inicios de semana. Ansiosos por tocar, en una casa del centro de la capital azuaya rompieron el silencio que mantuvieron durante el tiempo separados. Zamora, con guitarra en mano, dijo: “Vamos con Ascensor” y las notas musicales del tema salieron del cuarto de ensayos. “Necesitamos ensayar mucho, tenemos solo una semana y no nos hemos visto seis años. También hay que hablar mucho”, dijo Zamora en medio del primer ensayo.
Una de sus fans, Lorena Medina, no creía los rumores del retorno. Hoy está feliz. “Qué bueno que volvieron, no estaba segura si había regresado Pablo (Íñiguez), pero ya lo confirmaron. Seguro voy el sábado”.
Cada uno se mantuvo en la música durante estos seis años. Íñiguez grabó su disco ‘Inmensidad’ como solista y lo promociona en España. Zamora se dedica a la producción musical. También acompaña a músicos como Pancho Terán y Verde 70 en conciertos y ensayos. Está por presentar su material discográfico como solista con 13 temas instrumentales.
Carlos Guzmán, luego de dejar la banda, se dedicó al diseño de sonido en vivo y ejerce su profesión de técnico en Telecomunicaciones. Washington Heredia no ha dejado de darle a los tambores y durante la separación perfeccionó su estilo.
“Divertirnos, eso es lo que buscamos en cada tocada. Ahora volvemos para un concierto, pero volver a tocar es complicado porque vivimos lejos y eso no es tan fácil”, dijo Zamora.
Sobrepeso no se encasilla en géneros musicales, “somos un encebollado mixto”, dice Íñiguez, cuando se refieren a su estilo musical. La banda fusionó en sus canciones ritmos de rock, funk, blues y ritmos latinos, y así se metieron en los oídos de la escena ecuatoriana. |