Ishkay Shunku es una expresión kichwa cuya traducción más sencilla es “doble corazón”. Reinterpretada por Muñoz, esta duplicidad implica contraposiciones y complementariedades.
El pasado martes, en la galería Arteactual de la Flacso, Quito, se inauguró la muestra del artista cuencano Diego Muñoz, Ishkay Shunku, Pintura experimental fluorescente.
Ishkay Shunku es una expresión kichwa cuya traducción más sencilla es “doble corazón”. Reinterpretada por Muñoz, esta duplicidad implica contraposiciones y complementariedades.
“La muestra es una especie de doble juego; doble conocimiento relacionado con la plástica y la fluorescencia de los colores”, explica el artista sobre su propia muestra.
En la práctica, el “doble corazón” de la obra de Muñoz puede apreciarse en la transformación que sufren sus pinturas al someterse a la luz ultravioleta, por ejemplo, en “Glifosato”, cuadro que retrata un avión pintado al óleo sobre una gran lona que se ubica al fondo de la galería. Abajo del aeroplano, en letras grandes, se lee lo siguiente: “GLORIaFLORaSANTa”.
Cuando las luces de la galería se apagan, y no queda nada más que la luz ultravioleta que emana de las lámparas ubicadas frente a cada uno de los cuadros, el avión, que ha sido tratado con pintura fluorescente, resplandece sobre un fondo negro, y se rodea de una nube de puntos brillantes que es el glifosato vaporizado desde los aires. La leyenda se transforma, de modo que el espectador ahora ve otra cosa: “GL I F O SA To”.
Algo similar ocurre con “Lenguas largas”, pintura que muestra las cabezas de dos vicuñas, una frente a la otra, cuyas lenguas salen de sus hocicos hasta enredarse entre sí, creando en el centro un complejo bulto rojizo, el entramado de las lenguas largas. En la oscuridad, el efecto de fluorescencia, además de teñir de azul a las vicuñas, acorta las lenguas de ambas, de tal suerte que ya no alcanzan a tocarse una con otra, y en cambio, ambas se ven rodeadas de un gran cúmulo de saliva.
En total, las obras que componen la muestra son catorce. Aunque Muñoz afirma que no hay un único tema en torno al cual giren sus pinturas, asegura que Ishkay Shunku pretende reflejar la cotidianidad de lo que sucede en las calles, entre la gente, el pueblo del Ecuador. “Yo soy un cronista de lo que sucede”, afirma, “...para pintar esto hice una investigación con el público, con la gente”.
Quizá por eso otro de sus cuadros, que se refiere de manera directa a las movilizaciones sociales, retrata a cuatro indígenas en acto de paralización de carreteras. La que está delante es una mujer, cuya actitud de lucha se acompaña de un globo de diálogo, como si se tratara de un cómic, en el que se lee la frase: “Necesitamos hombres”. La idea se complementa en la oscuridad, cuando se lee: “Necesitamos héroes”.
La estética que puebla en Ishkay Shunku al trabajo de Muñoz tiene rasgos del arte pop. Varios de los cuadros manejan recursos que le son propios al cómic, como dividir el espacio por viñetas, la inclusión de globos (en los que hay frases tanto en español como en kichwa), entre otros.
Además, la cromática, por las necesidades de fluorescencia, tienden a ser muy brillantes y de colores fuertes.
Al respecto, Muñoz afirma que su arte no tiene una finalidad decorativa. “Este trabajo es para reflexionar”, explica, “con esto he tratado de establecer un diálogo serio y crítico con los artistas, y con el público en general... es un intento de reflexión social”.
Ishkay Shunku se exhibe en Arteactual hasta el próximo 5 de febrero.
Como parte de la instalación, las luces se encienden y se apagan cada cinco minutos, de modo que el visitante pueda apreciar las dos caras de la muestra. La entrada es libre.
(Fuente: El Telégrafo) |